El arte chicha o «gráfica chicha» como también se le conoce, tiene sus inicios en el trabajo de los artesanos que realizaban carteles con letras hechas a mano. Dicen que su origen se remonta a los años sesenta, pero es a mediados de los ochenta y con la migración de los habitantes del interior del país a Lima, cuando se hace más conocido y popular. Este estilo propio del Perú tuvo un resurgimiento recientemente, de ello se hablará más adelante.

Paralelamente al desarrollo de la gráfica urbana o popular, se comienzan a crear en Perú estudios de diseño gráfico que comienzan a desarrollar identidad gráfica y proyectos que les permiten obtener reconocimiento nacional e internacional. Studio A se ubica como la primera consultora de branding del Perú. Esta compañía ya venía trabajando en diseño desde el año 1978.

En los años noventa, en Perú y en toda América Latina surge una especie de boom publicitario, las agencias de publicidad y los estudios de diseño comienzan a generar piezas gráficas en todos los medios audiovisuales. La llegada de las empresas de servicios y de tecnología celular quizás tengan mucho que ver con el crecimiento de la publicidad y el diseño de esta década.

Con la llegada del esperado siglo XXI vienen los cambios tecnológicos, gracias a Internet y a las nuevas formas de comunicación. Comienzan a crearse los portales y buscadores web en países como Argentina y México. En Lima, nacen tres estudios de diseño: Ícono, Imagika y Taller 4.

Este crecimiento digital también influye en los diseñadores gráficos peruanos, muchos comenzarán a estudiar diseño y desarrollo web. Los estudios de diseño comienzan a especializarse en áreas como identidad, web, multimedia y diseño de empaques. Estudios como Ideo e Infinito comienzan a ser reconocidos a nivel nacional y en eventos de diseño gráfico internacional.